De los Cárpatos a RetroBarcelona

Los resecos y cuarteados labios del Viejo Archivero emitieron un silbido subliminal, por supuesto inaudible para cualquier ser humano normal.

Como respuesta el dragón Smaug, que aleteaba plácidamente entre las gélidas cumbres, bajó en picado a posarse a su lado en la torre más alta del castillo que colgaba del pico más elevado, el temido Gerlachov de los Cárpatos Transilvánicos.


—Buen chico, buen chico —murmuró el Enormenarigudo Sabio dando unas palmaditas en el enorme cabezón de la mítica criatura.

El dragón agachó todo lo que pudo su escamoso corpachón para que el Viejo Artrítico pudiese subir a su lomo sin muchos problemas.

—¡Ale, a Barcelona a toda mecha! —exclamó el jinete dragonil.

El vuelo fue suave y llegaron al amanecer a la Ciudad Condal sobre la que planearon un rato hasta divisar el Monumento a Colón frente al puerto.

 Allí, al lado del Almirante de la Mar Océana, dejó Smaug dejó su valiosa carga y continuó el vuelo hasta el parque Güell, donde fue a camuflarse al lado del famoso dragón que adornaba el centro de la tercera escalinata de la entrada.

Mientras Smaug disfrutaba de un merecido reposo poniendo cara de tonto para los miles de turistas japoneses que le hacían, tanto a él como a la colorida salamandra de Gaudí situada a su lado, todo tipo de fotos, videos y selfies, el viejo que, dada la temprana hora no había podido tomar el ascensor, descendía maldiciendo en Serbocroata los 60 metros de altura por la salida de emergencia, unas estrechas escaleras de gato que se escurrían por el interior de la columna.

Un cortísimo paseíto y por fin arribó el turista de los Cárpatos al bellísimo Museo Marítimo de Barcelona.

Y esta es su crónica.

Hace unos días recibí en mi alejado Castillo Transilvánico un email en el que un osado metomentodo afirmaba que los que acudían a estos eventos donde se presentan, exponen y venden juegos de una época anterior, así como los que creamos, jugamos esos juegos Retros y leemos los libros basados en ellos, éramos frikis nostálgicos de aquella época “dorada” de los años 90.

Mi respuesta al interfecto, quien era evidente desconocía ese mundo, fue que nunca había visto a los participantes como personas inactivas y alejadas de la realidad, sino como creativos con muy buena memoria que disfrutan mucho con lo de hoy y aún les sobra tiempo para divertirse con el pasado.

Son adultos emprendedores e inquietos que, si bien recuerdan con cariño una época, están inmersos en todo tipo de nuevos proyectos y que no dejan de sorprenderme por la gran cantidad de campos que dominan, por su imaginación y por la originalidad de sus ideas.

En cuanto al tema friki, tengo una experiencia muy personal:

¿Qué piensan mis colegas médicos de todo esto? Al verme participar en ese mundo que desconocen  me veían ya poco “rarito”. Y hace dos años me dedicaron en el periódico médico de mayor tirada el cariñoso mote de médico friqui. Título del que estoy muy orgulloso.

 

Entonces… ¿qué es un evento retro?

Nada mejor que citar las palabras de la asociación cultural retrobarcelona: eventos sin ánimo de lucro dedicados a la tecnología clásica, nacidos a raíz de la ilusión y el amor hacia esos sistemas clásicos que abundan por toda nuestra geografía, que buscan homenajear al videojuego retro y ofrecer un espacio donde reunirse y compartir esta maravillosa afición.

Maravillosos lugares donde se ofrece un viaje en el tiempo por los 80-90 para volver a disfrutar de todas aquellas tecnologías y videojuegos con los que tan buenos ratos pasamos y seguimos pasando.

Sitios que son el marco ideal para reunirse, jugar unas partidas, comprar algún artículo para nuestra colección y compartir vivencias con todos los apasionados de este maravilloso mundo del videojuego. En definitiva, un espacio para disfrutar en familia y entre amigos de aquello que nos gusta.

RetroBarcelona

Acabo de volver a mi guarida después de haber estado en la 3ª edición de la feria del videojuego clásico de Barcelona. Evento dedicado a la retroinformática y el videojuego clásico en la Ciudad Condal, organizado por la asociación cultural retrobarcelona y videojuegos por alimentos.

El local no podía ser más evocador: se trataba del museo marítimo que se encuentra en las drassanes reials de Barcelona, a escasos metros del monumento a Colón. Es el edificio civil gótico más grande del mundo, y más bien parece una catedral que unos antiguos astilleros.

Las actividades se realizaban en la sala Marqués de “” (Comillas para los más lentitos), nombre del fundador de la Compañía Transatlántica Española. Un espacio diáfano de 1700 m² que nació después de la ampliación de las naves góticas del siglo xvii, ideal, tanto por historia como por su excelente ubicación y comunicación.

Allí se ofrecían al público conferencias, podcasts, exposiciones, torneos, mercadillo, zonas de juego, recreativas, exposición de sistemas

Las ponencias que se realizaron en el auditorio, una sala aislada del recinto principal y acústicamente preparada para ofrecer conferencias y ruedas de prensa. En ese auditorio tuve el placer de ver a mi alter ego Andrés Samudio presentando el libro de La Diosa de Cozumel, novela basada en el ultra-famoso título de la casa aventuras AD, compañía dedicada en exclusiva a aventuras gráficas basadas en la importancia de la narrativa.

Es el segundo lanzamiento de la planeada serie de conversiones de destacados juegos a novelas. El primero fue la también archiconocida Aventura Original.

 

Además pudimos escuchar a ponentes de la calidad de José Manuel Fernández “spidey y a Jesús Relinque Pérez “pedja”, hablando de su interesantísmo libro Génesis, a Héctor Fuster psicólogo autor de Nuestros hijos y sus videojuegos, a Alfons y el Funs repasando la historia de Sega, a Bruno Sol sobre Nemesis y a Marcos “the elf” sobre superjuegos.

También se realizaron  programas de radio en directo (los famosos podcasts) de temática retro, con participación de los visitantes. Referencias del mundillo como “el club vintage”, el “retro pulpodcast” de pulpofrito, los amigos de “el mundo del spectrum”, y los de “rejugando”.

En el salón principal había torneos, recreativas y pinballs de la asociación arcade cat e ikari hard mods, el trivial musical, y por supuesto tiendas para comprar material.

En el museo se podía contemplar la impresionante colección de 250  consolas de Pablo Avilés, todas documentadas y etiquetadas, que repasaban la historia del sector a lo largo de sus 42 años, desde la primera de la historia, la magnavox odyssey, hasta la séptima generación.

Una labor que, a pesar de su grandeza, muchos desconocen:

Retrobarcelona tuvo también una vertiente solidaria con la iniciativa “videojuegos por alimentos” en la que se recogen alimentos no perecederos a cambio de videojuegos para distribuirlos entre los más necesitados. Si el año pasado se consiguieron más de 4.000 kilos, este año se han superado los 6.000, productos que se donarán al banco de alimentos de Barcelona.

Ello es posible gracias a Asupiva, (Asociación sin ánimo de lucro, de usuarios de Pc, Internet, Videojuegos y Arcade) cuyo lema es: La moneda de pago será siempre alimentos, nunca dinero.  Aunque a él no le gusta que lo digan, el alma de esta organización es el GRAN Pablo Avilés.

 Este Viejo Archivero quiere primero felicitar a la organización del evento encabezada por Carles García Alonso, que logró que unas 9.500 personas visitaran el Museu Maritim de Barcelona.

También a Pablo Avilés y su equipo, (entre los que incluyo a Rosa María Lirón) que consiguieron recaudar más de 6.000 kilos de alimentos. Don Pablo cumplió la promesa de podarse a cero su abundante cabellera si se batía el record de alimentos recaudados y los presentes pudimos contemplar y aplaudir en directo “la pelada”.

Por lo demás el ambiente fue increíble, buen rollo por todos sitios y en todas las caras, sonidos de juego, voces digitalizadas y, sobre todo, abrazos a viejos conocidos y nuevos contactos.

Como en otros ámbitos del mundo Retro, el perfil del visitante fue principalmente masculino (casi el 80% eran hombres, la mayoría de entre 20 y 35 años), pero se colaron algunos abueletes como el que esto escribe y el público femenino va en aumento. Además el domingo, muchos padres vinieron con sus hijos.

Para terminar vuelvo a citar a Carles García cuando dice que “el videojuego actual bebe en gran parte de lo clásico; y para saber hacia dónde vamos es importante saber de dónde venimos”.

¡Enhorabuena a la organización! ¡Larga vida a RetroBarcelona y eventos similares!

 

12:46 | by admin

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